Querido estúpido diario:
¿Que hacer cuando piensas que todo va bien y de repente todo se pone en tu contra? Yo, no lo se.
Ahora mismo, te escribo viendo la tele, en un sofá, miro a mi alrededor y no veo nada, tan solo oscuridad, puede que el que las luces estén apagadas tenga que ver, pero también tiene que ver el que mi corazón este negro, el que ya no haya luz en mi vida, en la tele, asesinatos, muerte, cadáveres, mi mundo en una pantalla, en una pantalla en la que no puedo entrar, en la que me gustaría vivir, un mundo oscuro en el que nunca nada sale mal, en el que si algo pasa, siempre hay alguien consigue arreglarlo, en la que cuando alguien es el bueno, no le pasa nada malo... No como en la vida real, los buenos son los que pagan mientras los malos bagan libres por las calles cometiendo robos, asesinatos, violaciones, vivimos en un mundo controlado por dinero, donde por tener un maletín con dinero, puedes sobornar a cualquiera, pero no quiero hablarte tan alto, quiero hablarte de algo mas bajo, las ciudades, los pueblos, las calles, las casas, los institutos, donde siempre paga el bueno, en las ciudades la policía arresta a los buenos dejando libre a los malos, en los pueblos el que es robado es el bueno, jamas el malo, en las calles miles de jóvenes acaban violadas en callejones oscuros o secuestrados por dinero, en las casas, la violencia de genero cada vez es peor, o padres que pegan a sus hijos, en los institutos, el bulling, el acoso escolar, matones que pegan a los mas débiles o incluso profesores pederastas que violan a sus alumnos. Todo eso esta en las calles, cuando paseas por ellas no puedes estar tranquilo, si lo estas la sorpresa sera peor, siempre piensas que a ti no te pasara pero eso no es cierto, el azar del destino puede recaer sobre cualquiera. Como siempre, empecé hablando de algo y acabe hablando de una cosa contraria, pero no voy a rectificar, a cambiar de tema y a volver al principio, voy a seguir con lo que digo, por que lo que digo es simplemente la verdad, una verdad que todos sabemos y una verdad que todos ignoramos a la vez, nos creemos lo mas diciendo que sabemos cosas que jamas nos han pasado, como niños pequeños que se inventan o exageran las verdades para ser populares...
Todos tenemos ese alma de niños que nos obliga a inventarnos verdades hasta el punto de que nos las llegamos a creer, pero siempre hay alguien que nos devuelve al mundo real con una ostia y es cuando nos damos cuenta de toda la gente a la que hemos perdido por mentir y la gente que sigue a nuestro lado, esa gente que sigue hay incluso sabiendo de tu mentira, esa gente, es la única que merece la pena, esa gente es la única que de verdad te quiere y a la que nunca debes dar la espalda.
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